Antes de empezar conviene saber qué esperar. Cada encargo pasa por un diagnóstico breve, una propuesta escrita con alcance claro y un calendario realista. No prometemos entregas mágicas ni procesos cerrados: ajustamos las fases al tipo de proyecto, pero siempre dejamos por escrito qué incluye cada etapa, cuántas revisiones entran y qué queda fuera del presupuesto inicial.
Así trabajamos cada encargo, del primer mensaje a la entrega final.
Cada proyecto sigue una ruta definida: primero entendemos el contexto, después definimos el enfoque y recién entonces pasamos a diseñar. Así evitamos idas y vueltas largas y vos sabés en qué punto está tu encargo en cada momento.
Empezamos con una conversación sobre tu proyecto: qué necesitás comunicar, a quién apuntás y qué materiales ya tenés. Te pedimos ejemplos de referencias que te gusten y también de lo que querés evitar. Con eso armamos un brief de una página que define el alcance real del trabajo.
Antes de abrir un archivo de diseño, investigamos el rubro, la competencia y los hábitos de tu audiencia. Preparamos un moodboard con referencias visuales, paletas posibles y direcciones tipográficas. Lo revisamos juntos para acordar el rumbo estético antes de invertir horas en propuestas.
Para proyectos digitales, primero definimos la arquitectura de contenidos: qué secciones necesita tu sitio, en qué orden y qué acciones esperamos de cada visitante. Trabajamos con wireframes simples que muestran jerarquía y navegación, sin ruido visual que distraiga de la función.
Con la estructura aprobada, pasamos a la propuesta visual: tipografías, colores, espaciados y tratamiento de imágenes. Para piezas editoriales o de campaña, definimos también la dirección de arte de las fotografías o ilustraciones. En esta etapa recibís una maqueta navegable o un PDF anotado para comentar.
Ningún diseño sale perfecto a la primera. Trabajamos en rondas de ajuste acotadas: cada vuelta tiene un foco claro, ya sea tipografía, color, textos o ritmo visual. Así evitamos cambios interminables y llegamos a una versión que funcione para tu proyecto y para tu presupuesto.
Entregamos los archivos organizados y listos para usar: fuentes, imágenes optimizadas, guía de estilos y, si corresponde, el código del sitio. Incluimos una breve nota con recomendaciones de uso para que la identidad se mantenga consistente cuando la apliques en redes, papelería o futuras piezas.
Si estás trabajando con nosotros o querés consultar un proyecto en curso, escribinos a info@questionduweb.com. Respondemos en un máximo de dos días hábiles, y si el tema es urgente, preferimos coordinar una videollamada breve antes que intercambiar diez correos. También podés revisar nuestras condiciones de trabajo en términos y condiciones o la política de privacidad en política de privacidad.